Felipe Amaya, de 101 años, residente de
Anahuac, Texas, falleció pacíficamente el 19 de diciembre de 2025. Nació el 1 de mayo de 1924 en Monclova, Coahuila, México. Le precedieron en la muerte su esposa, María H. Amaya, con quien estuvo casado durante 54 años, y sus padres, Benito Amaya Ornelas y Antonia Castillo Tobias.
Felipe vivió una vida plena y vibrante. Le encantaba pescar, ir de compras y cocinar deliciosas comidas para su familia. Conocido por su pasión por conducir hasta los 99 años, Felipe disfrutaba de los placeres sencillos, como ir a McDonald's por sus nuggets de pollo favoritos y la coca-Cola Classic. A lo largo de su vida, trabajó como obrero de campo, que era parte de H-E-B, demostrando una gran ética de trabajo y dedicación. En Monterrey, México, Felipe fue orgulloso propietario administrador de su propia taqueria durante más de 20 años junto a su esposa, compartiendo su pasión por la comida con su comunidad.
La mayor alegría de Felipe era su familia. Le sobreviven sus hijos Agustín Amaya y su esposa Leticia Amaya, Cruz Molina y su difunto esposo Jesús Molina, Isidro Amaya, María Isabel Magaña y su esposo Francisco Magaña, Laura Ordaz, Felipe Amaya y su esposa María G. Amaya y José Antonio Amaya y su esposa Aidee Delgado, 19 nietos, 49 bisnietos, 17 tataranietos, su hermano Margarito Amaya, y muchos otros familiares y amigos que atesorarán su recuerdo y el legado de amor que deja atrás.
Felipe Amaya, 101, of
Anahuac, Texas, passed away peacefully on December 19, 2025. He was born on May 1, 1924, in Monclova Coahuila, Mexico. Mr. Amaya is preceded in death by his wife Maria H. Amaya of 54 years and his parents Benito Amaya Ornelas and Antonia Castillo Tobias.
Felipe lived a full and vibrant life. He loved spending time fishing, shopping, and cooking delicious meals for his family. Known for his love of driving until the age of 99. Felipe enjoyed simple pleasures like visiting McDonald's for his favorite chicken nuggets. Throughout his life, he worked as a farm laborer that was owned by H-E-B, demonstrating a strong work ethic and dedication. In Monterrey Mexico, Felipe proudly owned and operated his own taqueria for over 20 years with his wife, sharing his passion for food with his community.
Felipe's greatest joy was his family. He is survived by his children Agustin Amaya and wife Leticia Amaya, Cruz Molina and late husband Jesus Molina, Isidro Amaya, Maria Isabel Magana and husband Francisco Magaña, Laura Ordaz, Felipe Amaya and wife Maria G. Amaya and Jose Antonio Amaya and wife Aidee Delgado, 19 grandchildren, 49 great grandchildren, 17 great great- grandchildren, his brother Margarito Amaya, and along with a host of other loving relatives and friend's. Who will cherish his memory and the legacy of love he leaves behind.