Amparito Rodriguez Obituary
Obituary published on Legacy.com by Fontana Mortuary - Fontana on Mar. 9, 2026.
Con gran pesar, anunciamos el fallecimiento de Amparito Benalcázar Rodríguez, quien falleció
el 13 de febrero de 2026 a la edad de 65 años. Nacida el 1 de octubre de 1960, Amparito fue un
ejemplo de fortaleza y resiliencia, inspirando a quienes la conocieron con su amor infinito y su
inquebrantable dedicación a su familia.
La vida de Amparito fue un testimonio de crecimiento personal y superación constante de
obstáculos. Ante los desafíos de ser madre soltera, se embarcó en una trayectoria como
consultora independiente, cargando con pesados libros de trabajo que reflejaban el peso de sus
responsabilidades. A lo largo de su carrera, fue un ejemplo de trabajo duro y perseverancia,
primero dejando huella en Oriflame, donde se convirtió en una consultora de primer nivel,
empoderando a otras mujeres a construir sus propios negocios. Más tarde, cumplió su sueño de
trabajar en contabilidad, dedicándose más de veinte años a esta profesión con una pasión
incansable. Superó sus miedos, desarrolló sus habilidades y comprometida incansablemente
con dar ejemplo de resiliencia.
Su familia la recuerda no solo por estos logros, sino también por la alegría y la valentía que
definieron su esencia. Amparito compartió su espíritu inquebrantable con sus seres queridos,
afirmando que la alegría debe ser parte fundamental de la vida. Su risa contagiosa, su humor y
su inquebrantable fe en la familia alimentaron un ambiente rebosante de calidez y felicidad. Sus
tres hijos -Marcela, Miguel Ángel y Guillermo- fueron considerados sus mayores logros, un
reflejo del amor y los valores que les inculcó. El apoyo cariñoso que les brindó los convirtió en
las personas trabajadoras y de principios que son hoy, un legado que llena de orgullo el corazón
de Amparito incluso ahora.
Sus amigos y familiares apreciaban su inmensa compasión; Amparito se dedicó
desinteresadamente a las necesidades de los demás, a menudo anteponiéndolas a las suyas.
Tenía una capacidad innata para encontrar alegría en los momentos sencillos, llenando a
menudo la casa de música y risas, bailando por la vida y recordándoles a todos que la existencia
es, sin duda, una celebración. Ya sea enriqueciendo su mente con aprendizaje permanente o
simplemente disfrutando de caminatas pacíficas en la naturaleza, su sed de conexión y
experiencia resonó en todo lo que encontró.
Amparito deja atrás a su querida familia, incluyendo a sus hijos Marcela Cueva, Miguel Ángel
Cueva y Guillermo Cueva, y a sus nueras, Stefany Nieto y Rebeca Arias. También deja a sus
queridos nietos: Jorge Avilés Cueva, Bryanna Torres Cueva, Isabella Cueva, Emma Cueva e
Ivanna Cueva. Le sobreviven su hermano Marco Benalcázar; sus hermanas Ana, Rocío y Norma
Benalcázar; y su hermano Joaquín Benalcázar.
Aunque ha sido aliviada de las dificultades terrenales, el legado de Amparito perdurará a través
de los innumerables recuerdos y las hermosas lecciones que impartió. Su espíritu amoroso
resonará por siempre en los corazones de sus hijos y nietos, cuyas vidas seguirán reflejando sus
valores de trabajo duro, compasión y alegría.
Su querida madre, María Dulcelina Rodríguez; su padre, Miguel Ángel Benalcázar; y sus
hermanos, José Rafael Benalcázar y Silvia Benalcázar, la reciben con los brazos abiertos en paz
eterna.
Que su extraordinaria trayectoria sirva de recordatorio para que todos abracemos la alegría de
vivir, compartamos el amor con generosidad y enfrentemos la adversidad con valentía.
Descansa en paz, querida Amparito. Tu espíritu vive en cada risa, cada momento de bondad y
cada acto de amor inspirado por tu legado.