Marina Fernández Obituary
Visit the
Cypress-Fairbanks Funeral Home website to view the full obituary.
El 21 de agosto del 2025 Marina falleció a la edad de 24 años, ella fue la primera de dos hijos de Martin Y Gabriela, nació el 25 de noviembre del 2000 en Ciudad del Carmen, Campeche.
Marina creció en aquella Ciudad, ubicada en el Golfo de México Y a partir del 2011 vivió en la Ciudad de Panama, en Republica de Panama, donde estudió desde Elementary School hasta High School.
Desde temprana edad Marina destacó en las artes y deportes como el triatlón y específicamente en el baile, en la expresión de hip-hop, que es un movimiento cultural y artístico nacido en los barrios afroamericanos y latinos de Estados Unidos de América, encontrando su expresión de energía y vida, formando parte del grupo Complot en la ciudad de Panama, con el cual realizo giras en varias ciudades de Estados Unidos para competencias internacionales.
En 2019, la familia se mudó a Houston con motivos de trabajo de Martin y para atender de manera expedita la enfermedad diagnosticada a la temprana edad de 18 años.
Marina se graduó de ciencias políticas en la Universidad de Houston en el año 2024, alcanzando el reconocimiento Summa Cum Laude por su desempeño académico y trabajó durante dos años en la organización sin fines de lucro Headcount.org donde vivió su pasión por la música y la democracia.
Posteriormente y como actos de resiliencia, sus actividades favoritas fueron la lectura, también continuó practicando baile con algunas limitaciones y ya de manera individual en casa. Asidua a la música, su playlist incluye expresiones musicales de todos los tiempos, desde Nina Simone, Stevie Nicks hasta Billie Eilish.
Usualmente realizaba largas caminatas alrededor del lago y hacia visitas constantes a tiendas de libros y vinilos, básicamente sus actividades favoritas se transformaron en actividades literarias.
Desde 2024 inició la escritura de un libro que pronto se estará publicando, el cual relata épicas retomando sus raíces culturales y prehispánicas que relaciona con historias de lucha, valentía y amor circundada por figuras de criaturas míticas.
Ella fue precedida en la muerte por su abuela Paty, su cómplice, y su perro Itzae, un Beagle amoroso y mal portado quienes seguramente la habrán recibido la primera con un cálido abrazo y el segundo con su nariz fría y moviendo la cola frenéticamente. La familia cree firmemente que ella estará defendiendo sus opiniones, con argumentos sobre cualquier idea como siempre, ahora bailando hip hop, libre, sin limitación alguna, expresando y dejando fluir su amor por la vida y su maravillosa energía.
Quienes quedan para atesorar sus recuerdos son su familia: Martin, Gaby y Gabriel.
Ella se ha ido, pero nunca será olvidada; sus recuerdos permanecerán para siempre en nuestros corazones.
--
On August 21, 2025, Marina passed away at the age of 24. She was the first of two children of Martin and Gabriela, born on November 25, 2000, in Ciudad del Carmen, Campeche.
Marina grew up in that city, located on the Gulf of Mexico, and from 2011 she lived in Panama City, Republic of Panama, where she studied from elementary school through high school.
From an early age, Marina stood out in the arts and sports such as triathlon, and especially in dance-specifically hip-hop, a cultural and artistic movement born in African American and Latino neighborhoods in the United States. She found her energy and life expression in it, becoming part of the Hip Hop group Complot in Panama City, she toured with them several U.S. cities for international competitions.
In 2019, the family moved to Houston due to Martin's work and to promptly address the illness diagnosed at Marina's young age of 18.
Marina graduated in Political Science from the University of Houston in 2024, earning the distinction Summa Cum Laude for her academic performance. She worked for two years at the nonprofit organization Headcount.org, where she lived out her passion for music and democracy.
As acts of resilience, her favorite activities became reading. She continued dancing with some limitations, now individually at home. A music enthusiast, her playlist included musical expressions from all eras-from Nina Simone and Stevie Nicks to Billie Eilish.
She often took long walks around the lake and made frequent visits to bookstores and vinyl shops. Her favorite activities essentially transformed into literary ones.
In 2024, she began writing a book that will soon be published. It recounts epic tales rooted in her cultural and pre-Hispanic heritage, interwoven with stories of struggle, bravery, and love, surrounded by mythical creatures.
She was preceded in death by her grandmother Paty-her kindred spirit-and her dog Itzae, a loving and spoiled Beagle, who surely welcomed her: Paty with a warm and full of love hug and Itzae with his cold nose and frantically wagging tail. The family firmly believes she is now defending her opinions with arguments, as always-now dancing hip-hop, free, without limitations, expressing her love for life and letting her wonderful energy flow.
Those left to treasure her memory are her family: Martin, Gaby, and Gabriel.
She is gone, but she will never be forgotten; her memories will remain forever in our hearts.