Maria Ramírez Obituary
Obituary published on Legacy.com by Brewer & Sons Funeral Home - Clermont Chapel on Aug. 28, 2025.
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María Giovanni Ramírez (Jovita) fue una mujer fuerte, amorosa y generosa, cuya vida estuvo marcada por el trabajo, la fe, la familia y las pequeñas alegrías que tanto disfrutaba.
Creció rodeada del campo en Neiva. Sus padres la llevaban a ver cómo los toros daban vueltas para moler la caña y sacar el jugo dulce. Ella lo probaba con entusiasmo, aun cuando su madre le daba un regaño por hacerlo. Esos recuerdos sencillos quedaron grabados en su memoria como un símbolo de la dulzura y la dureza de la vida.
En su juventud aprendió a cortar carne y a los 16 años ya trabajaba en la plaza, madrugando desde las cuatro de la mañana. También marcaba ganado con hierro caliente, mostrando una valentía y destreza poco comunes. Era conocida por su belleza, pero más aún por su fuerza y su espíritu trabajador.
Quedó viuda muy joven y, con el esfuerzo que siempre la caracterizó, se enfrentó a las tareas y al trabajo para sacar adelante a sus siete hijos.
Como madre, sostuvo a su familia con disciplina, amor y tradiciones. Los sábados eran de limpieza -nadie salía hasta que la casa quedara brillante- y las noches terminaban con cenas en familia donde no faltaban los indios (comida típica), el chocolate y el tamal. Los domingos eran de cocinar en abundancia, suficientes "para Reymundo y todo el mundo". Además, en cada cumpleaños de sus hijos se aseguraba que siempre hubiera estrenos de pies a cabeza: blusas, zapatos, incluso la ropa interior, para que cada uno celebrara con regalos y alegría.
Para ella era una alegría y no importaban las dificultades, porque lo más importante era reunir a sus hijos los domingos. Estableció el almuerzo familiar este día y, como decía entre comillas, "si usted no puede, me trae los niños".
Su vida estuvo llena de pasiones sencillas pero inmensas. Amaba las novelas, Sábados Gigantes y los horóscopos de Walter Mercado. Cantaba con Julio Iglesias, Rocío Dúrcal y Marco Antonio Solís. Era ingeniosa y hábil con las manos: tapizaba muebles, cosía cortinas y cubrelechos, hacía joyas y aretes, e incluso ropa para sus nietas. Siempre encontraba la manera de inventar lo que hiciera falta. También era una pionera del "thrifting": le encantaban las ventas de garaje y las tiendas de segunda, disfrutando encontrar tesoros y buenas ofertas. Su espíritu emprendedor la acompañó toda la vida: revendía ropa en Colombia, buscaba negocios donde otros no los veían, e incluso llegó a traer cachorros de Colombia a Estados Unidos para venderlos.
Pero, sobre todo, fue ama de casa y anfitriona de corazón. Su casa siempre estaba limpia, ordenada y lista para recibir. Las Navidades eran en su hogar, donde recibía con alegría a familiares y amigos, incluso a quienes se quedaban a dormir. Le encantaba llevar a sus nietos a todas partes: desde paseos de fin de semana a Disney hasta las diligencias cotidianas donde ellos le ayudaban a traducir.
Su fe marcó profundamente su vida. Fue una católica devota, siempre con un rosario en la mano o en su bolso. Nos enseñó a rezar el rosario y a vivir la fe en lo cotidiano. Ese legado espiritual permanece en cada uno de nosotros. Enfatizaba que la formación de sus hijos debía estar guiada por la moral, y lo transmitía con su ejemplo: enseñar a amar, a respetar y a tener valores sólidos en la familia, porque para ella esa era la base de la vida.
Tenía también un gusto especial por lo dulce. Un paseo a Checkers no estaba completo sin su milkshake de chocolate, y en casa escondía bocadillos y Swiss rolls debajo de la cama para protegerlos de las visitas. Esos pequeños placeres reflejaban su forma única de disfrutar la vida.
María Giovanni Ramírez será siempre recordada y honrada por sus hijos: Esneda, Aleyda "Gorda"†, Clara, Manuel Francisco "Pacho"†, Fabio, Ricardo e Ilda.
Su amor continúa vivo en sus nietos: Catalina, Pilar, Aguita, Ana María†, Patty, Constanza, Jorge, Paola, Clarita, Edgar, Camilo, Diana, Javier, Yamile, Fabito, Catherine, Karen, Julián, Mafe, Ricky, Sofía, Nico, Mónica y Danitza.
Su legado se expande aún más en sus 31 bisnietos y 3 tataranietos, quienes llevan consigo la luz de su ejemplo y la fuerza de su amor.
Por encima de todo, María Giovanni Ramírez fue una mujer que encarnó la fuerza y la ternura al mismo tiempo. Generosa, amorosa y dedicada, siempre ponía a su familia primero. Su vida es recordada como la de una luchadora incansable, una anfitriona de corazón, una mujer ingeniosa y una madre, abuela, tía, suegra y amiga que nos llenó de dulzura, tradiciones y amor.
Donation note:
En lugar de flores, la familia agradece que se hagan donaciones a la Asociación de Alzheimer para apoyar la investigación y los esfuerzos para algún día poner fin a esta enfermedad. Su generosidad honrará el legado de Jovita, y ayudará a otras familias que enfrentan este desafío.
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